Cranatura de furibundos universos chocan galopantes contra pueriles cimientos de anhelo. Solo queda la llanura; nos amplía la visión que deprecia el futuro. Me engatuza día a día... y me parece inverosímil que padezca siempre ante sus (mis) temores. Qué cobarde me siento. ¿Se vivirá más de una vez?
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