Cuando menos cree uno en el corazón,
algo te toca
la vida entera,
y lo que sientes,
lo sientes en el pecho,
quizá sea aire,
quizá
huesos,
quizá músculos,
como el corazón mismo,
quizá sean impresiones,
pero
algo ahí nos (se) constriñe por dentro… algo muy apartado de los
gestos.
Un universo completamente diferente de lo que somos,
aun para los que
intentan ser los más buenos y sinceros,
la cantidad de universos y sus razones
que llevamos por dentro,
es a veces inconmensurable.
Pero no seremos juzgados
por aquellos,
tan solo por el/los que dan la cara al mundo…
Y los
concientes de todo este proceso,
como yo,
padecemos de incomprensión silente…
neurosis agravada…
y espero no eterna.
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