viernes, 29 de agosto de 2014

MarAdentro

Cuando menos cree uno en el corazón, 
algo te toca la vida entera, 
y lo que sientes, 
lo sientes en el pecho, 
quizá sea aire, 
quizá huesos, 
quizá músculos, 
como el corazón mismo, 
quizá sean impresiones, 
pero algo ahí nos (se) constriñe por dentro… algo muy apartado de los gestos.

Un universo completamente diferente de lo que somos, 
aun para los que intentan ser los más buenos y sinceros, 
la cantidad de universos y sus razones que llevamos por dentro, 
es a veces inconmensurable. 

Pero no seremos juzgados por aquellos, 
tan solo por el/los que dan la cara al mundo… 

Y los concientes de todo este proceso, 
como yo, 
padecemos de incomprensión silente… 
neurosis agravada… 
y espero no eterna.

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